Minecraft es ampliamente reconocido como un videojuego educativo de primer nivel debido a su capacidad para fomentar la creatividad, la resolución de problemas y la colaboración entre los jugadores. A través de su entorno de mundo abierto, los usuarios participan en actividades como la construcción de estructuras, la exploración de paisajes y la creación de objetos, todo lo cual incentiva el pensamiento crítico y la gestión eficiente de recursos. Esta libertad de acción permite que los jugadores desarrollen soluciones originales ante desafíos de diseño y lógica espacial.